Autorretrato
La historia de Pedro Figari (1861 – 1938) es muy curiosa. Empezó a pintar muy tarde. A una edad en la que la gente se jubila y luego de una exitosa carrera de abogado, periodista y político, decidió dedicarse a la pintura. Desde 1921 se consagró al arte, aunque tenía una trayectoria previa de dibujante y pintor, poco conocida en aquel entonces.
Fue una decisión muy difícil, a su edad, en aquel entonces, y con una gran familia. Pero su voluntad y deseo se impusieron. Quería trasmitir ideas a través de la pintura. Se fue a Buenos Aires (1921) y luego a París (1925 y 1933), interesado en rescatar la cultura popular rioplatense mediante el arte. Tuvo mucho éxito, aunque entonces no fue reconocido en su país, donde hoy se lo considera un gran maestro.
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